Estas son recomendaciones para
disfrutar mejor de un vino tinto:
Paredes delgadas, incoloras,
transparentes, Lógicamente para
apreciar el color. Vinos
Paredes redondeadas, Se necesita
que los aromas surjan de la base y
se concentren en la parte superior,
permitiendo así una mejor percepción
de los aromas y espacio para que se
combinen.
Bastante capacidad (¡OBVIO!), Las
copas deben permitir una cantidad
razonable de vino, sin que al servir
se sobrepase los dos tercios de
capacidad. Por eso el vino necesita
copas y no copitas. Nunca debe
servirse utilizando la capacidad
total de la copa, para permitir la
acción de hacer rotar el líquido
logrando así el ingreso del oxígeno
en el vino, sin arriesgarse a la
fatalidad de un derrame.
Copas con pie de una altura mínima
de 4 cmts. Esto da dos ventajas; La
primera es que se puede agarrar la
copa sin agarrarla por su cuerpo,
que calentaría el vino y nos
impediría apreciar su color.
La segunda cosa que permite un pie
adecuado es la estabilidad y
elegancia. Hay que tener cuidado con
algunas copas de pie larguísimos,
pues éstas si bien parecen muy
elegantes en la mesa, son muy
inestables al tener un centro de
gravedad alto. Al menor roce caerán
sobre la mesa o el suelo. Digo, si
vamos a tomar vino es porque
buscamos la perfección en otras
cosas, no en gráciles movimientos
motores.
Si quieren cristales muy altos y de
colores en la mesa, no usen para
ello las copas de vino, ¡ponga un
florero!